Vasija escultórica realizada a mano en cerámica, con terminación encerada e intervención en hilo de lino.
La forma orgánica y el vacío interior dialogan con la fragilidad y la tensión del hilo, que atraviesa y conecta los bordes de la pieza. Cerámica y fibra se encuentran como dos materialidades opuestas: lo sólido y lo leve, lo permanente y lo vulnerable.
Una pieza única donde el recipiente deja de ser únicamente una vasija para convertirse en cuerpo y territorio.
Pieza única. Hecha a mano en Buenos Aires.
Medidas 14 cm x 28 cm de alto.